fabrica lehmann, barcelona, llibres, verano, comanegra, urban explorer

Libros recomendados para este verano: La historia de la fábrica Lehmann de Barcelona

Este verano ha caído en mis manos el completísimo libro que nos explica la historia de uno de los espacios más singulaes del Eixample de Barcelona. Se trata de ‘La fàbrica Lehmann’ (2017) – publicada por Comanegra, una de las editoriales que mejor ha impulsado la divulgación histórica de Barcelona a través de sus obras y reconocidos escritores.

Con el código LHMN-17 y hasta el 31 de agosto tendrás un 5% de descuento en la compra de este libro y lo recibirás en tu casa gratuitamente en un plazo de 3 días laborables.

 

Las diversas autoras y autores de este libro narran la historia de uno de los espacios más creativos y dinámicos de la ciudad de Barcelona: la fábrica Lehmann. Situada en la parte izquierda del Eixample, en la calle Consell de Cent, 159, llama la atención un oscuro y enigmático pasillo que nos dirige a un patio interior con vegetación y una antigua chimenea fabril. Es el preludio de una historia que promete ¿nos adentramos a conocer un poco más?

Pasillo de carruajes y entrada actual a la fábrica Lehmann desde la calle Consell de Cent, 159. Foto Urban Explorer.

La luna de miel en Barcelona de dos enamorados judíos que residían en Alemania, una fábrica de muñecas y la desolación de dos guerras. Ya os hemos adelantado que la historia prometía.

 

Eixample Esquerra industrial

Vamos a intentar imaginarnos como era la zona del Eixample Esquerra de Barcelona a finales del siglo XIX, donde empieza esta historia.

En los albores de la Revolución Industrial, impulsada por una burguesía floreciente, Barcelona gozaba de ciertos privilegios como estar ubicada en un punto geográfico estratégico con puerto marítimo abierto al Mediterráneo, lo que la convirtió en un núcleo industrial clave. La ciudad estaba creciendo más allá de sus murallas e Ildefons Cerdà ya había presentado su innovador y visionario plan urbanístico para hacer frente a la inminente expansión demográfica y geográfica.

En la segunda mitad del siglo XIX, la parte izquierda del Eixample lo formaban siete islas, delimitada por la Gran Vía, la calle Urgell, la calle Rocafort y la Avenida de Roma, por donde circulaban las vías del tren de Barcelona a Vilanova y, posteriormente, la de Barcelona-Zaragoza-Madrid. Una vez se aprobó el plan Cerdà, la zona fue ocupada por diversos conventos religiosos, junto a las primeras fábricas y viviendas de menor tamaño de carácter obrero que coexistían con las antiguas casas de campesinos. En otras zonas como Sants o Les Corts también se estaba produciendo cambios similares. Los directores de las fábricas no solían vivir cerca de ellas pero sí que lo hacían los cargos intermedios y los obreros, lo cual incentivó la edificación del barrio y creó un tejido social inexistente hasta la fecha. 

Uno de los primeros edificios que se construyeron en 1891 fue el que, tres años más tarde, en 1894 albergaría a la fábrica Lehmann.

ei

Al fondo, la Prisión Modelo de Barcelona. En primer plano, podéis ver las barracas que ahora forman parte del Eixample, antes de después de la Avenida de Roma.
📆 1928
📸 autor desconocido

La industria del juguete

Desde la época romántica la fabricación de juguetes se fue imponiendo hasta que, a finales del siglo XIX, las fábricas de muñecas de cartón ya formaban parte del paisaje cultural barcelonés. El interés sin precedentes históricos por la infancia, la educación, por ocupar el tiempo libre en actividades de ocio y explorar otras formas de vida impulsó la manufactura de juguetes y, de entre todas las versiones, la muñeca era “la reina de los juguetes”

Otorgándole un papel pedagógico, pues se les suponía el preludio de las funciones maternales, no había hogar donde hubiese una niña que no tuviera o deseara tener una muñeca.

Las primeras niñas, fabricadas hasta finales de la Primera Guerra Mundial solían tener forma adulta. A partir de entonces, fueron sustituidas por otras con formas de bebé. Poco a poco, fueron introduciendo funciones más sofisticadas como la articulación de extremidades, cabezas de madera o porcelana, ojos móviles y hasta algunas tenían voz. La fabricación de muñecas se convirtió en un negocio muy rentable.

comanegra, muñeca, lehmann, barcelona Bebé montado y vestido en Barcelona, con una cabeza de bizcocho de la marca DEP-Jumeau, distribuida por Eden-Bébé. Museu Romàntic de Can Llopis de Sitges.

Francia, Inglaterra y Alemania fueron algunos de los mayores productores de juguetes y, concretamente, desde éste último vinieron a la ciudad una pareja de enamorados: Max Lehmann y Ella Sontheimer. Procedentes de Nuremberg, quisieron celebrar su luna de miel en Barcelona, destino de moda después de la sonada Primera Exposición Universal celebrada cinco años antes, en 1888.

lehmann, barcelona, comanegra, libros

Fotografía del compromiso de Max Lehmann y Ella Sontheimer, mayo de 1893. Archivo familiar de Dory Sontheimer.

La fábrica Lehmann

Durante su visita a Barcelona, Max Lehmann, un próspero empresario judío dedicado a la fabricación de juguetes en Alemania, y Ella Sontheimer, procedente de una familia adinerada, quedaron tan enamorados de la ciudad hasta el punto que decidieron instalarse en Barcelona. El instinto empresarial de Max Lehmann hizo entrever la importancia de la ciudad condal como punto de expansión de la firma. La mano de obra era más barata y el puerto abierto al Mediterráneo propiciaba las exportaciones a ultramar. Buscaron un lugar para instalar una sucursal de su fábrica de Nuremberg en Barcelona hasta que encontraron el edificio de la calle Consell de Cent, 159, con entrada de carruajes y un patio interior. Allí construirían la fábrica Lehmann, donde producirían las muñecas más deseadas y vendidas de la Península.

A los tres años Ella quedó embarazada y decidieron que era el momento de regresar a Alemania. Paralelamente, el cuñado de Max Lehmann, Max Sontheimer estaba siendo formado para hacerse cargo de la sucursal en Barcelona y sus viajes desde Nuremberg eran cada vez más frecuentes.

familia lehmann, barcelona, comanegra, libros

Familia Lehmann. En el centro de la imagen, sobresale Sarah Lehmann, con 77 años; detrás, su hijo Jakob Lehmann; a la izquierda de éste, su hermano Max. AFDS.

Ya habiendo establecido relaciones comerciales con Eden-Bébé, compañía con sede en París dedicada a la fabricación y exportación de muñecas, en 1903 se construyó la chimenea de 25 metros de altura y un horno para la cocción de las cabezas de porcelana. En el primer piso se encontraban las cadenas de montaje, donde llegaron a trabajar unas 300 personas. Fabricaban las piezas que formaban las muñecas articuladas y todo tipo de complementos. Había una sección de peluquería donde se confeccionaban y peinaban las pelucas y otro donde se diseñaban y cosían los trajes.

fabrica lehmann, muñecas, barcelona, comanegra, libros

Sección de indumentaria de la fábrica Lehmann. Año 1914. Fotografía de Josep Brangulí. ANC.

De fábrica de ilusiones a producir material de guerra

En 1937, durante la Guerra Civil Española, la fábrica Lehmann, al igual que muchas otras fábricas, quedó colectivizada por el gobierno republicano y empezó a fabricar cubertería para el ejército. Después de unas décadas de abundancia, cultura y expansión, el ascenso al poder de Adolf Hitler en enero de 1933 significó el ocaso para la casa Lehmann. A partir de enero de 1939 prohibieron a los judíos en Alemania dirigir comercios, empresas o ejercer cualquier profesión comercial independiente, por lo que quedaron destituidos de sus posesiones y derechos. Más tarde asesinarían hasta 20 miembros de la familia. Fue el final de una época.

A partir de este momento, la fábrica Lehmann de Barcelona continuó su actividad en manos de sus actuales socios, albergando a su vez a nuevos inquilinos y pequeños negocios como una imprenta, un taller mecánico, almacenes, etc. En esta época patentarían diversos inventos, como el mecanismo para que las muñecas abrieran y cerraran los ojos o innovadores diseños de packaging para su venta.

La inclusión del plástico en la industria propició la fabricación de nuevas formas y colores con los que crearían pequeños modelos de coches impulsados con motores eléctricos y la fabricación de disfraces, que perdura hasta nuestros días.

En el año 2002, el Arxiu Nacional de Catalunya adquirió el fondo de la compañía, coincidiendo con el traslado a Sant Adrià del Besòs. Muchos de estos juguetes quedarían en manos de una reconocida anticuaria de Barcelona y se repartieron entre colecciones tanto públicas como privadas.

 

Espacio de creación

Durante los últimos 15 años, el espacio de la fábrica Lehmann se ha ido ocupando con hasta una veintena de estudios y talleres. Adquiriendo un aire bohemio, similar a lugares que podemos encontrar en París, Londres o Berlín, se ha convertido en uno de los espacios creativos más notorios de la ciudad de Barcelona. Se han instalado entre sus muros arquitectos, diseñadores gráficos, ceramistas, galerías de arte y una de las editoriales con mayor interés por la historia de Barcelona, la editorial Comanegra, quien ha editado el libro “La fàbrica Lehmann – Un pulmó creatiu a l’Esquerra de l’Eixample”, del cual recomiendo su lectura fervientemente y que ha servido de inspiración para este articulo.

patio Lehmann, barcelona, comanegra

Patio central de la fábrica Lehmann: espacio de reunión de sus vecinos. Toño García. Arxiu Espacio Estudio.

Afortunadamente, se ha recuperado la esencia de los primeros años, donde unos emprendedores Max Lehmann y Ella Sontheimer crearon su particular fábrica de ilusiones, y podemos palparlo nada más adentrándonos a través del pasillo de carruajes, del número 159 de la calle Consell de Cent, que nos llevará al patio cuadrado, donde una imponente chimenea inactiva nos demuestra que, a veces, los sueños pueden llevarnos muy alto.

 

La historia completa de la Fábrica Lehmann está escrita por diversos testimonios directos, Dory Sontheimer, Mercè Tatjer, Susana Sánchez, Pere Capellà Simó y M. Lluïsa Camarero, en el libro con el mismo nombre. Ilustrado con fotografías de la época y publicado este mismo año 2017 por la editorial Comanegra, con sede en el propio espacio de la fábrica.

Con el código LHMN-17 y hasta el 31 de agosto tendrás un 5% de descuento en la compra de este libro y lo recibirás en tu casa gratuitamente en un plazo de 3 días laborables. ¡Que lo disfrutes!

 

Leave a Comment

Your email address will not be published. All fields are required.