El salvaje oeste de Buffalo Bill en Barcelona

 

El circo de William F. Cody llamado Buffalo Bill’s Far West inició una gira europea que incluía las ciudades de Londres, Paris y Barcelona, llegó a Europa para presentarse en la exposición universal de París de 1889.
El día 18 de diciembre de 1889 llegó al puerto de Barcelona en el vapor “Palma”, procedente de Marsella con toda la compañía circense.
Con William Frederick Cody, llegaron 200 Pieles Rojas y otros tantos vaqueros, mejicanos y 200 animales, entre caballos, búfalos y bisontes. Luego, dio una multitudinaria rueda de prensa rodeado de indios y vaqueros bajo el monumento a Colón.

 

 

El circo quedó instalado en unos terrenos del barrio de Gracia en la esquina entre las calles Aribau y Rosselló. La entrada principal se encontraba en la calle Muntaner.

William F. Cody se hospedaba en el hotel Cuatro Naciones de las ramblas mientras los vaqueros vivían en campamentos montados en los terrenos del circo, los indios lo hacían en sus típicas tiendas separadas del campamento de vaqueros. A los indios no se les permitía salir de las tiendas a no ser que fueran acompañados de otras personas de la compañía que los pudieran controlar “pues son temibles y cometen toda clases de desmanes al llegar a probar bebidas alcohólicas”. Según comentaron los responsables del circo al periódico “La Iberia” el 22 de diciembre de 1889.
Por todos es sabido que el agua de fuego fue el causante de muchas de sus desgracias.

 

 

En el espectáculo se hacían demostraciones de montura sobre caballo, también se representaban momentos dramáticos del Far West, como el ataque de los indios a caravanas de carretas; el robo a una diligencia o la ultima batalla del General Custer contra los indios, la famosa batalla de Little Big Horn, en la que el propio Buffalo Bill representaba el papel del General Custer.

 

 

Se dice que en su visita a la ciudad varios indios enfermaron de gripe, viruela o cólera y que diez de ellos acabaron muriendo y fueron enterrados en Barcelona. El hospital de la Santa Creu. tiene en sus registros una entrada de dos Sioux aquejados de viruela que si que fueron hospitalizados pero ninguno de los dos murió. Entre el mal dominio del inglés de indios y médicos al final en la ficha de registro, pusieron “De profesión INDIO”.
El que sí falleció de muerte natural fue el jefe de pista, el coronel Frank Richmond, que fue embalsamado y enviado a los Estados Unidos.

 

 

Una anécdota de la época cuenta que Buffalo Bill estuvo aquejado por un intenso dolor de muelas, que visitó al dentista y que este le extrajo la muela que que pasó a ser de su propiedad a modo de pago, siendo expuesta en una vitrina del Hospital Sant Pau hasta que unos ladrones decidieron apropiársela.
Una leyenda urbana de la época cuenta que Buffalo Bill se abrió paso a tiros en un burdel del Tibidabo para rescatar a una joven Sioux que actuaba en su espectáculo y era hija del jefe Caballo Loco. Pero no deja de ser eso, una leyenda urbana típica de una época en que las noticias corrían de boca en boca y en que a cada paso se acrecentaba la historia, aunque no sería de extrañar que fuese cierta en aquella Barcelona tan anárquica y rica en historias de prostitución y drogas al alcance de cualquier ciudadano.

1 comentario

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